El gobernador Martín Llaryora recorrió este lunes el avance de la construcción del Centro Penitenciario de Máxima Seguridad (CEMAX), el primer establecimiento de este tipo que tendrá la provincia, ubicado dentro del Complejo Carcelario de Bouwer. La obra, destinada a alojar a internos de alta peligrosidad, registra un 75% de avance y se prevé que quede finalizada en marzo de 2027. El gobernador enmarcó la construcción dentro de una política integral de seguridad provincial y sostuvo que la iniciativa responde a un contexto socioeconómico nacional que calificó de extremadamente difícil, remarcando que el objetivo es garantizar que «los delincuentes» estén tras las rejas y no «la gente de bien».
El nuevo penal tendrá capacidad para cerca de mil internos, distribuidos en 222 celdas entre pabellones de alta seguridad y de alto perfil, sobre una superficie cubierta de aproximadamente 6.600 metros cuadrados. Su diseño incluye arquitectura panóptica, barreras físicas y electrónicas sin puntos ciegos, muro perimetral de hormigón armado y un sistema de control con cámaras, escáneres, detectores de metales y fibra óptica. La secretaria General de Gestión Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico, Nadia Fernández, precisó que los internos más peligrosos estarán monitoreados las 24 horas mediante inteligencia artificial, con inhibidores para bloquear drones y señal de telefonía celular que impidan cualquier comunicación con el exterior.
Durante la misma recorrida, Llaryora supervisó también el Módulo III del Complejo Carcelario N.º 1 «Rvdo. Francisco Luchesse», destinado a internos condenados, cuya obra se encuentra en etapa final. El nuevo módulo sumará 896 plazas a través de 448 celdas repartidas en pabellones comunes, atenuados y de preegreso, en un edificio de 24.617 metros cuadrados que incluirá sectores de trabajo, educación, recreación y talleres de oficios como carpintería, herrería y tapicería.
La jefa del Servicio Penitenciario de Córdoba, Carolina Funes, señaló que ambas obras apuntan a mejorar tanto las condiciones de seguridad como las de trabajo del personal penitenciario, en lo que definió como una manera de visibilizar la tarea de los empleados del servicio. El gobierno provincial presenta así ambos proyectos como parte de un mismo plan de infraestructura penitenciaria orientado a modernizar y ampliar la capacidad del sistema carcelario cordobés.

