Se trata de Ramón «Cañito» Flores, el ex Intendente de Villa de María del Río Seco y actual legislador por ese departamento. El parlamentario le facturó a la Legislatura casi 4 millones de pesos por actividades en distintas localidades de la región que representa: catering y fotografías son los que más figuran en la nómina del pedido de reintegro.
Esta situación no es nueva ni se limita únicamente a este legislador, sin embargo llamó poderosamente la atención que Flores le facturara a la legislatura un poco más de un millón de pesos por «brindis» de fin de año que organizó en un hotel que es de su propiedad y se encuentra emplazado a la vera de la Ruta 9 a pocos kilómetros del ingreso de Río Seco.
En los pedidos de reintegro cargados por el legislador, el detalle dice: «catering por evento de fin de año en Hotel Sayr», lugar que es de su propiedad y lo que más ruido hizo no solo en la Unicameral sino en la dirigencia del norte provincial que no viene pasando un buen momento con los representantes que tiene en Córdoba.

