Ayer por la tarde el ex gobernador Juan Schiaretti volvió a aparecer públicamente, dando a conocer un encuentro mantenido, «una excelente reunión» sostuvo el ex mandatario provincial, con el embajador de Brasil en Argentina, Julio Glinternick Bitelli, en la sede del consulado de ese país en Córdoba.
Schiaretti informó que dialogaron sobre la relación entre ambos países hermanos, «vital tanto para Argentina como para Brasil; respecto de la importancia de fortalecer el Mercosur y, especialmente, sobre la necesidad de que se implemente el Tratado de Libre comercio con la Unión Europea», una serie de puntos que habitualmente aborda el gobernador en funciones acompañado de los funcionarios de las áreas correspondientes; pero además con temas sensibles, tanto en poítica como en política económica que sientan posición por si mismos, y más aún de la manera en que los menciona el ex candidao presidencial cordobés, «fortalecer el Mercosur» y «la necesidad de que se implemente el Tratado de Libre comercio con la Unión Europea» son dos maneras de abordar esos tópicos de manera disidente a la que lo plantea el presidente Javier Milei, definiciones que debe compartir el gobernador Martín Llaryora pero que las anuncia y discute Juan Schiaretti.
En el encuentro estuvieron, además, el cónsul general de Brasil en Córdoba, Santiago Alcázar; el cónsul adjunto, Felipe Ferreira; y el secretario de Integración Regional de la Provincia, Juan Carlos Massei, el único representante del gobierno provincial que no forma parte de las primeras líneas ni de la toma diaria de decisiones; pero si un funcionario autorizado en la implementación de las políticas regionales del gobierno de Córdoba.
Sólo faltó la foto con Lula y el panorama estaba completo.



