El oficialismo apura en agosto una ofensiva legislativa para destrabar un paquete de reformas estancado hace meses, consciente de que la ventana política se achica a medida que se acerca la disputa electoral de 2027. La agenda incluye la reforma del Banco Central y el proyecto de Inocencia Fiscal en Diputados, junto con Propiedad Privada y el Súper RIGI en el Senado, con la mesa política de Karina Milei, Diego Santilli, Eduardo Menem, Martín Menem y Patricia Bullrich a cargo de la estrategia.
En el Senado, Bullrich negocia con la UCR, el PRO y bloques provinciales para sancionar el jueves la ley de Propiedad Privada, que habilita la venta de tierras a extranjeros sin las restricciones actuales y que ya debió postergarse cuatro veces. El oficialismo asegura los votos de LLA, PRO y buena parte de la UCR, con la ausencia de Victoria Villarruel (contraria al proyecto) despejando un eventual desempate. En paralelo avanza el dictamen del Súper RIGI y se definen los pliegos para la Sala I de la Cámara Federal porteña, tribunal que interviene en la causa Libra que investiga al presidente Milei y a su hermana Karina.
En Diputados el desafío es mayor: la Libertad Avanza tiene 95 legisladores propios y necesita 129 para habilitar el recinto. Martín Menem negocia con el PRO, el radicalismo y bloques provinciales, con la mira puesta en diputados de Provincias Unidas y en figuras como Gisella Scaglia, Sergio Capozzo, José Núñez y Lourdes Arrieta. El objetivo es cerrar estos temas antes de septiembre, cuando el Congreso deberá volcarse al debate del Presupuesto 2027.

