Recientemente, en el encuentro de fin de año que La Libertad Avanza Córdoba celebró con una coqueta reunión en la que estuvieron presentes buena parte de adherentes y allegados, llamó la atención la presencia de un personaje de la política de Córdoba que nadie quiere reconocer, Marcelo Cossar.
Si bien es cierto que LLA Córdoba es un resúmen heterogéneo de desconocidos seguidores de las ideas de Javier Milei junto a distintos trajinantes de la política local, con pasado en distintas representaciones políticas, la presencia de Cossar es un límite para prácticamente todos, no porque no se sepa que, desahuciado de la UCR y sin futuro en Córdoba, consiguió ingresar a La Libertad Avanza a través de amigos mendocinos que hasta le consiguieron un cargo en el ministerio de Defensa, sino porque el exdirigente radical representa todo lo malo de la política, lo mismo que LLA combate como una de sus banderas principales, por lo que fue denostado y denunciado judicialmente por algunos de los presentes en la fiesta, como Luis Juez que se encontraba a solo una cabeza de distancia cuando posaron para la foto.
Marcelo Cossar fue viceintendente de la ciudad de Córdoba gracias a la buena voluntad de, hasta entonces. su amigo Ramón Javier Mestre; sin embargo, por su cuenta y cargo, se convirtió en el centro de innumerables sospechas y denuncias por supuestos hechos de corrupción, por abusos en la gestión y por maltratos a sus propios dirigidos durante su paso por el Palacio 6 de Julio, por el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba y por la Legislatura provincial.
Cossar, repudiado por toda la UCR de Córdoba, se tuvo que alejar y buscó el cobijo que encontró en La Libertad Avanza, donde hoy se abraza con otros cordobeses que, las vueltas de la vida, lo encontraron a su lado para una foto en la que nadie quería que estuviera.
Una de las varias contradicciones de esta nueva fuerza política que se presenta como prístina pero que con la imagen de personajes como Cossar genera dudas en los más atentos.

