En el marco de una situación política nacional tumultuosa, con muchas indefiniciones y redireccionamientos que confunden a aquellos que no están bien atentos, en Córdoba el panorama es similar, con una sola claridad tanto para la oposición provincial como para el oficialismo, si Luis Juez y Rodrigo De Loredo siguen unidos pueden ser muy preocupantes para 2027.
El fenómeno nacional de la incipiente alianza entre el oficialista La Libertad Avanza y el macrista PRO va a venir a realinear un panorama nacional que va a favorecer a los dos protagonistas, Milei y Macri, después habrá que ver en qué medida a cada uno; y va a perjudicar a radicales, juecistas, lilistas y otros socios menores del actual Juntos por el Cambio que quedarán a la deriva, sin fuerza y sin poder; sin embargo en la provincia de Córdoba la situación presenta matices que habrá que seguir con atención.
En primer lugar la nueva coalición LLA+PRO en Córdoba no tendrá la fuerza que puede reunir en CABA, es más, es muy posible que esos mismos jugadores que en Capital Federal van a ser profundamente antiperonistas en esta parte del país sean más proclives al diálogo con el oficialismo provincial. Por otro lado, por estas latitudes los dos dirigentes más importantesde Juntos por el Cambio, Juez y De Loredo, quedarán excluidos de la alianza oficialista nacional pero no por eso en debilidad, al contrario, opositores a nivel país y en el ámbito provincial es posible que sumen un plus que no esperaban y que, en la medida que logren sostener su alianza, y sus egos en línea, los puede poner en una muy bunea posición de cara a 2027.
Y por último, el oficialista peronismo cordobés se encuentra en formación, el cambio generacional lo ha dejado en esa situación y si bien Martín Llaryora se esfuerza en lograr grandes pasos para ponerse al frente lo cierto es que, pensando en 2027, tendrán que ver como enfrentar a dos adversarios importantes como Luis Juez en la privincia y De Loredo en Capital

