En un fuerte comunicado con un muy duro análisis de la situación actual de la Argentina un grupo de organziaciones católicas expresa su punto de vista con expresiones como: «Es malicioso festejar que cierran números fiscales, sobre la carne y los huesos de los más pobres».
El documento firmado por el Grupo Sacerdotal Enrique Angelelli, Centro Tiempo Latinoamericano y Comunidades Cristianas de base, entre otros grupos católicos también sostiene, «Han dinamitado el tejido social degradando un valor fundamental: poder comer».
Este es el documento completo:
«La voz de la sangre de tu hermano, clama desde la tierra.
Observamos atónitos un desprecio planificado para con millones de argentinos sometidos a la brutalidad de un sufrimiento profundo. Los fríos datos nos hablan de un aumento, escandaloso y provocado, de la pobreza y la miseria. Absolutamente nada, ni ninguna teoría económica, pueden justificar estas calamidades sociales. Es hipócrita exigir “sacrificios” en aras de un supuesto futuro de prosperidad cuando la historia nos ha demostrado que siempre se sacrifican a los mismos y la prosperidad es también para los mismos.
La brutal licuacion de salarios y recortes despiadados en salud, educación y áreas sociales son alarmantes. El Gobierno y los que lo apoyan, son totalmente responsables. Y es falaz el pretendido argumento de que “nos votaron para esto”. Es malicioso festejar que cierran números fiscales, sobre la carne y los huesos de los más pobres. Han dinamitado el tejido social degradando un valor fundamental: poder comer.
La tradición judeocristiana no es neutra. Profetas, Jesús, Mártires nos señalan claramente que la prioridad, el centro de todo plan económico, han de ser los empobrecidos, las víctimas. También es ladino y de una soberbia indescriptible apelar a que ‘este es el único camino’. No puede ser el único camino que millones de familias sean sometidas a la degradación de sus vidas. Y es inaceptable amenazar con una represión brutal, a los que no se someten y luchan con dignidad y razón.
Las voces de los heridos, desde la tierra, nos exigen estar presentes, activos, creativos e implicados. Por eso, nosotros que también padecemos este agravio a los derechos elementales, sumamos nuestras voces, con coraje, valentía, audacia. Si ellos son silenciados, gritarán las piedras».
El texto también lleva la firma de Organizaciones Arnulfo Romero, Red Nacional Fe y Política, Movimiento Recuperar lo Nuestro, Ateneo Angelelli, Maria Delia Torino, Alberto Vanden, Melisa Mastrangelo y Maria Cecchi.

