Se trata de Ayelen Leiva, una de las pocas concejales que le quedan a Cecilia Garay tras la fuga de varios miembros de su bloque. La mujer, que entró con ese cargo, sacó licencia para hacerse cargo de «Punto Mujer». Sin embargo y ante la debacle de la gestión de Garay, la concejal Suli Gutierrez dejó el bloque tras denuncias de presiones por no coincidir con el rumbo de la gestión y, para no perder mayoría, hicieron volver a Leiva al Concejo.
Los ediles de la localidad no perciben un salario, sino más bien una suma ínfima que sirve como «viáticos». Al volver al concejo y dejar el Punto Mujer, Leiva se quedaba sin un fuerte ingreso económico. Por este motivo es que le «consiguieron» ese cargo en la legislatura.
Política Córdoba Verdad consultó en la Unicameral y no hay registros de su presencia allí y tampoco se conoce cual sería el trabajo que desempeñaría. Si pudimos saber que su salario superaba el millón de pesos. ¿Puede ser Concejal y a la vez empleada legislativa?

