La crisis social y económica golpea con fuerza en Río Cuarto y deja una postal cada vez más visible: el crecimiento sostenido de villas y asentamientos urbanos en distintos sectores de la ciudad.
Por la profundización de la crisis, cada vez más familias vulnerables levantan viviendas precarias, muchas de ellas en zonas cercanas al río, mientras se agravan el hacinamiento y las necesidades básicas insatisfechas.
Según datos oficiales, ya son 15 mil las personas que viven allí en condiciones de vulnerabilidad extrema.
Además, la demanda de alimentos creció de manera alarmante en los últimos meses. Señalan que cada vez más familias, jubilados y clase media recurren para poder comer.
El panorama social se agrava por las condiciones de hacinamiento que se observan en distintos complejos habitacionales de la ciudad, donde varias familias comparten espacios reducidos y con servicios insuficientes.
Los informes sociales advierten además, que en varios de estos asentamientos la situación ya no se limita a la pobreza, sino que alcanza niveles de indigencia, con familias que padecen severas carencias alimentarias, sanitarias y habitacionales.
La demanda de asistencia y de soluciones habitacionales crece.
Referentes sociales de Río Cuarto advirtieron ayer que la demanda de alimentos creció de manera alarmante en los últimos meses.
Señalaron que cada vez más familias, jubilados y clase media recurren para poder comer.
La profundización de la crisis económica golpea con fuerza a los sectores más vulnerables de la ciudad y genera una creciente demanda en los comedores barriales, donde la entrega de viandas se cuadruplicó en comparación con meses anteriores.

