Llamó la atención de propios y extraños el discurso del Intendente de Jesús María, Federico Zárate, con motivo de la inauguración de una importante obra vial realizada por el gobierno de la provincia de Córdoba, donde las palabras en favor del gobernador Llaryora brotaron más desde la emoción y la convicción que de lo que se esperaba como la formalidad de un funcionario opositor; más aún a partir desde que el Diputado nacional Luis Picat se auto erige como conductor de esa zona de la provincia y espera arrastrar con él a los radicales rumbo a La Libertad Avanza.
«Esto realza el compromiso del gobierno provincial para con el progreso y el bienestar de nuestra gente y gracias por apoyarnos”, expresó Zárate.
“Quiero decirle que su palabra ha tenido un valor verdadero, nos lo ha demostrado con los hechos, no solamente toma valor esa palabra, sino que también trasciende y permite construir hacia adelante juntos” dijo también, en una elección de palabras que sorprendieron.
“Quiero que se vaya sabiendo que cuenta con Jesús María con un apoyo para seguir construyendo las gestiones provinciales y locales también”, dijo Zárate y eso terminó de desatar todas las especulaciones que hoy transitan los espacios políticos en Jesús María.
Las definiciones de Federico Zárate, y las especulaciones en torno a la misma, vienen a instalar una situación de equilibrio político en una región donde hasta ahora se consideraba todo teñida de violeta; es que, como se dijo en otras oportunidades desde Política Córdoba Verdad, la primera realidad para los intendentes es la gestión, y eso los acerca a Zárate con Llaryora, y aleja a ambos de Javier Milei, más allá de las promesas de futuro que puedan acercarle al intendente jesusmariense los De Loredo, Ferrer y Picat.

