El Senador nacional por Córdoba, Luis Alfredo Juez, se niega a aceptar el 28% de incremento salarial que definió la Cámara de Senadores de la nación; en una nota dirijida a la Presidenta del Senado nacional, Victoria Villarruel, le pide «que deje sin efecto» el aumento en su dieta.
«Ruego de expresas instrucciones a la Secretaría Administrativa para que en mi haber correspondiente al mes de marzo, se descuente lo que en ese concepto se me haya asignado», solicita el Senador cordobés.
En los fundamentos de su pedido Juez dice que comparte «en un 100% los argumentos expuestos por el Sr. Presidente en el sentido de lo inoportuno del mismo».
«El pueblo todo vive en un momento de angustia e incertidumbre económicva y no considero justo no acompañar ese sufrimiento, aún cuando lo resuelto en esta nota no deja de ser simbólico», asegura Juez.
Lo del simbolismo a que hace referencia el Senador quizás tenga que ver conque la partida presupuestaria asignada para tal fin seguirá en el SEnado de la nación y no llegará a al «pueblo que sufre», como lo describe.
Lo expresado por Juez va en la direccióncontraria a muchos legisladores nacionales que justificaron el aumento; en febrero, el último mes liquidado, el sueldo en mano de los diputados nacionales fue de 1.984.770,96 pesos, y de aplicarse un nuevo aumento del orden del 30% quedaría en 2.580.202,24 pesos.
A esto hay que agregarle el plus por desarraigo que perciben los diputados y senadores que no representan a la Ciudad de Buenos Aires, ni a municipios cercanos del AMBA, sumado los pasajes de avión y ómnibus, y los gastos de representación.
La determinación de los montos de las dietas de diputados y senadores nacionales está desde hace mucho tiempo atado a la paritaria del gremio de APL, pero por desconocimiento de esta regla Menem y Villarruel anunciaron un aumento cuando no había necesidad, dada la automaticidad de los ajustes. Los jefes de ambas cámaras se metieron en un embrollo evitable del cual ahora están intentando salir con el menor costo político posible.


