Según los organizadores, cerca de 150.000 las personas marcharon por las avenidas céntricas de la ciudad de Córdoba, en conmemoración del golpe cívico militar perpetrado eñ 24 de Marzo de 1976 que marcó el comienzo de la última dictadura en Argentina.
Desde el Foro por la Libertad, la Democracia y los DDHH de Córdoba se dio a conocer el Documento de la Marcha del 24 marzo 2024 bajo el título: «Con Democracia y Memoria la tiranía se va a caer. Ni olvido ni perdón. La Patria no se vende» con fuertes críticas al negacionismo oficial sobre lo sucedido durante la dictadura militar.
El documento:
«No hay verdad incompleta, hay Memoria Verdad y Justicia siempre. La potencia de la movilización multitudinaria, que, como todo ritual, desborda las calles de nuestro país cada 24 de marzo, este año se verá intensificada en el 48° aniversario de la última dictadura cívico-militar eclesiástica argentina. Las medidas de coyuntura de un Gobierno Nacional negacionista, cuyas políticas económicas y sociales guardan gran similitud con las instauradas tras el golpe de Estado de 1976, multiplicará su impacto.
Desde el golpe en Honduras, seguido por los acontecimientos contra Lugo, Dilma, Lula, Evo y Castillo, el intento de magnicidio a Cristina Fernández y su proscripción, es evidente la ruptura del pacto democrático en la región latinoamericana.
Asimismo, estamos presenciando un Plan Cóndor 2 en su fase 3, o un plan contrainsurgente para América Latina.
El mundo vive azorado por las guerras de 4ta generación, guerras del cual no solo son parte los estados, si las corporaciones, en territorios supra estatales y tecnológicos, la población mundial no sale de su estupor, basta mostrar dos fotografías reales: el genocidio a la población de la Franja de Gaza y la reciente masacre en Moscú, hechos violatorios de los DDHH universales.
El objetivo, como en el pasado, es colonizar nuestros países, disciplinar a nuestro pueblo y a sus líderes para que «no se atrevan a tanto», para evitar que se les ocurra nuevamente distribuir la riqueza y afectar los intereses económicos oligárquicos de cualquier tipo.
Para lograr esto en el pasado, «desaparecieron» de manera criminal a 30.000 personas, incluyendo militantes, estudiantes, trabajadores y trabajadoras, disidencias y profesionales. Además, se comprobó que sufrieron torturas y vejaciones. También se apropiaron ilegalmente de más de 300 nietos y nietas.Dejaron secuelas profundas en toda la sociedad, el daño extensivo; los juicios por crímenes de lesa humanidad han revelado que 46 mil personas fueron afectadas por la última dictadura militar.
El plan económico implementado por Martínez de Hoz, quien representaba a la embajada de Estados Unidos en el Plan Cóndor I, se estableció de manera forzosa y violenta con la complicidad de sectores mediáticos, políticos, económicos, eclesiásticos y civiles. El objetivo era despojar al país de sus recursos naturales y riquezas, imponiendo así el saqueo y la hambruna en la población. En la actualidad, figuras como Milei, Villarruel y Macri buscan promover políticas y leyes anticonstitucionales, como el decreto Nº 70/2023, que fue recientemente rechazado por el Senado de la Nación y está pendiente de debate en la Cámara de Diputados. Esto se alinea con las propuestas que Javier Milei presentó en la apertura de sesiones del Congreso Nacional el 1 de marzo. Milei ‘invitó’, bajo coacción, a firmar lo que se ha denominado el Pacto de Mayo en Córdoba el día 25 del mes en cuestión. Este pacto incluye puntos como una reforma laboral que perjudicaría al mundo laboral y una nueva distribución de ingresos fiscales que afectaría las economías provinciales y las dejaría en una posición vulnerable y de rehenes.
La pobreza se disparó; en enero, el primer mes del gobierno completo de Javier Milei, alcanzó más del 57%. Este es el peor registro en 20 años y también se señaló un aumento del 15% en la cantidad de personas en situación de indigencia. Las desregulaciones financieras, la apertura de las importaciones de alimentos, la inflación oligopólica tras la devaluación y la eliminación de políticas públicas inclusivas reflejan crudamente políticas neoliberales. Estas políticas conforman un cóctel que genera incertidumbre sobre cuándo se cosechará la tempestad en un pueblo que está ¿al borde del hartazgo? o ¿con una paciencia inusitada?.
Javier Milei y Victoria Villarruel, son abiertamente negacionistas de los crímenes de la última dictadura, en su última aparición pública Milei volvió negar los 30 mil desaparecidos, su discurso se expande, y esto tiene consecuencias, como el reciente atentado político contra la compañera militante de H.I.J.O.S, quien fue atacada por dos individuos que la esperaban dentro de su domicilio, luego de forzar la puerta e ingresar ilegalmente. Este ataque repudiable, se da en el marco de un nuevo 24M y provienen de las usinas de violencia del gobierno.Hoy, 24 de marzo del 2024, a través de un spot el gobierno nacional reivindica la teoría de los dos demonios, no condena la dictadura militar, niega a las y los desaparecidos y señala que hubo una guerra. No Milei, no hubo guerra, fue terrorismo de estado, fue genocidio y fueron 30000. Este gobierno es lo más próximo a la dictadura militar desde la recuperación de la democracia.
Tiranía en ejercicio y “democracia” vindicativa
El gobierno de Milei, ajustador y colonizante, con sus pretensiones de que se apruebe un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) anticonstitucional con 366 medidas de reforma que desmantelan el estado, y el fallido proyecto de ley que contiene 664 artículos, no está alineado con un régimen republicano. De hecho, Milei ha declarado la emergencia pública hasta diciembre de 2025, con la posibilidad de extenderla por dos años más. Es decir, el DNU implicaría otorgarle más de 1.000 facultades extraordinarias.




