El Gobierno nacional optó por el silencio tras la renuncia del presidente de Paraguay, Santiago Peña, un aliado de Javier Milei en la región. No se prevén expresiones públicas sobre la situación política del país vecino. Peña había asumido en 2023 por el Partido Colorado.
La dimisión se conoció pasado el mediodía de este jueves 5 de noviembre, cuando Peña la anunció a través de sus redes sociales. El mandatario paraguayo se encontraba bajo fuerte presión por el escándalo del Ueno Bank, una entidad financiera que fue intervenida y que se vincula con antiguos socios comerciales del exmandatario, y que habría dejado congelados ahorros de miles de paraguayos.
Diputados opositores y disidentes del Partido Colorado habían impulsado un juicio político por supuesto mal desempeño de funciones, una moción que se trataba en el Congreso cuando se difundió la noticia. Según trascendió, el vicepresidente Pedro Alliana sería su reemplazante.
En su mensaje, Peña explicó que tomó la decisión pensando en la estabilidad del país, la paz social y la preservación de las instituciones democráticas. También pidió disculpas al pueblo paraguayo y aseguró que su prioridad es la tranquilidad de quienes confiaron sus ahorros al sistema financiero.
Mientras tanto, la atención de todas las líneas libertarias está puesta en los detalles técnicos y logísticos de la llegada del papa León XIV, prevista a partir de este domingo 8 de noviembre. Tampoco hubo menciones del propio Milei en sus redes sociales.
Hasta el momento, el Gobierno no difundió ningún comunicado oficial sobre el cambio en la presidencia paraguaya ni sobre cómo podría afectar la relación bilateral. Argentina y Paraguay comparten además proyectos binacionales, como la represa de Yacyretá, por lo que el rumbo político del país vecino incide en la agenda.

