El kirchnerismo cordobés se encuentra en la antesala, según las últimas encuestas, de unas de las peores elecciones en su historia. Es que tras la confirmación de Pablo Carro, que buscará renovar su banca en Diputados por cuatro años más, sin olvidar que hace ocho años está ahí, el resto de las tribus K de Córdoba miran de reojo esta posibilidad.
Constanza «Coti» San Pedro, la alfil de Grabois en Córdoba, pretendía encabezar la lista con la bendición del jefe político, pero Carro dice tener el visto bueno de Cristina.
Estevez por su parte, intenta contener a lo que queda de militancia tras la fuga que están teniendo a los sectores del PJ de Córdoba, el Frente Renovador y el Delasotismo con Natalia.
A propósito de esta última, el autoproclamado candidato por Fuerza Patria, Pablo Carro, criticó a la hija del ex gobernador y también candidata a Diputada, al asegurar que no encuentra diferencias entre ella y el «cordobesismo».
Los últimos sondeos ubican a Pablo Carro por debajo del FITU, llegando a un 2,5% de votos. La migración, dicen los que siguen de cerca la interna K, se dará hacia el PJ en sus, hasta ahora, dos vertientes: la de Schiaretti y la de Natalia de la Sota.

