El gobernador Martín Llaryora volvió a marcar diferencias con el Gobierno nacional por la crisis en la atención de afiliados de PAMI en Marcos Juárez. En medio del conflicto con prestadores, la Provincia anunció un plan de emergencia para reforzar el hospital local y contener el aumento de la demanda.
La medida apunta a garantizar la atención de jubilados y vecinos de la región luego del cierre del Sanatorio Sudeste, el único centro privado que atendía afiliados de PAMI en la ciudad.
El refuerzo provincial y el reclamo a PAMI
“Estamos sumando 9 nuevas camas de internación y reconfigurando la guardia central, donde se habilitarán 5 camas con oxígeno y monitoreo, además de un shock room equipado para emergencias”, expresó Llaryora en su cuenta de X. El plan también contempla la incorporación de seis enfermeros y cinco médicos, además de equipamiento para emergencias y una ambulancia UTIM de alta complejidad, que será la tercera unidad del hospital.
“Esto implica la incorporación de enfermeros y médicos, fortaleciendo la cobertura de guardias y la atención de las nuevas unidades de internación, además se sumará una ambulancia de alta complejidad”, agregó el mandatario provincial. Según informó la Provincia, la intervención demandará una inversión superior a los $150 millones y se realizará en vísperas del invierno, ante el aumento previsto de enfermedades respiratorias.
Llaryora remarcó que los trabajos serán financiados con recursos provinciales. “Quiero destacar que estos refuerzos serán financiados con fondos provinciales, en el marco de una estrategia para sostener y ampliar la capacidad del sistema de Salud Pública en el interior, garantizando la atención en un momento de alta demanda y tensión en la red de prestadores”, sostuvo.
Sin embargo, el gobernador advirtió que la respuesta provincial no debe reemplazar las obligaciones de la obra social nacional. “La intervención de la Provincia no puede ni debe ser la solución definitiva. El PAMI tiene que prestar los servicios que le corresponde. Nuestros queridos abuelos, no se merecen esto”, afirmó. La situación en Marcos Juárez se agravó desde el 1° de abril, cuando los pacientes comenzaron a tener que trasladarse a otras localidades para recibir atención. El centro más cercano que recibe PAMI está en Villa María, a unos 120 kilómetros.
El impacto alcanza a más de 5.000 afiliados de Marcos Juárez y la región, en un área de influencia cercana a los 100.000 habitantes que quedó sin atención privada de segundo nivel.

