Diego Atala, Vicepresidente del Pami Córdoba y marido de Gabriela Estévez, la diputada nacional y titular en Córdoba de la agrupación ultracristinista La Campora, trabaja desde hace diez años en diferentes cargos públicos tanto de la provincia como del Gobierno nacional.
Según información suministrada por Infoexperto, un servicio que brinda información financiera, judicial y patrimonial de personas, Atala trabajó en 2012 en el Ministerio de Servicios Públicos y posteriormente en el entonces Ministerio de Gobierno y Seguridad de la provincia de Córdoba, así comenzó su trayectoria por cargos públicos.
En 2014, sin ninguna formación ni experiencia que lo acredite, el marido de Estevez y dirigente de La Cámpora fue director en Fadea (Fábrica Argentina de Aviones); sin embargo esa función duró poco y en 2015 volvió a la provincia donde nuevamente se desempeñó en diferentes ministerios, hasta el año pasado cuando pidió una licencia sin goce de haberes.
Según el informe, el último trabajo registrado por el ultrakirchnerista fue en la empresa Correo Argentino, antes de llegar al Pami, la Obra Social de los Jubilados, donde ahora es Vicepresidente en la seccional Córdoba, sin que se conozca su preparación en la materia.
El informe fue realizado por el periodista Andrés Ferreyra para eldoce.tv; antes, cuando Atala asumió a principio de Abril en la vicepresidencia del Pami Córdoba, desde Política Córdoba se expresó que la situación configura un clásico caso de Nepotismo, según la RAE el término hace alusión al «trato de favor hacia familiares o amigos, a los que se otorgan cargos o empleos públicos»: más allá de las definiciones, nepotismo, militancia rentada o cómo quiera llamarse la realidad es que la situación descripta en este artículo, sin dudas no es la única en el país ni en Córdoba, lejos de ayudar atenta contra el sistema político y democrático minando la credibilidad de los ciudadanos.
La Diputada Gabriela Estévez, en diálogo con Política Córdoba, explicó que ella no lo entiende como un caso de nepotismo sino simplemente de un militante que accede a cargos públicos por mérito personal, también dijo Estévez que cree ser víctima de una persecución periodística.

