Comenzó el Encuentro provincial de la Unión Cívica Radical en Villa Giardino, con la prolijidad que caracteriza al centenario partido y también con el sordo bullicio de los pasillos que este año, más que nunca, son los verdaderos escenarios de un encuentro que los mismos radicales se quieren sacar de encima ante la evidente falta de coincidencias entre los distintos sectores que componen la vida del radicalismo cordobés.
El único punto, el que interesa a todos, es el contenido del documento final que deberá presentarse en el mediodía de este sábado, y es ahí donde no hay posibilidades de acuerdo; mientras todos coinciden en los cuestionamientos al gobierno provincial y a Martín Llaryora, un primer párrafo casi calcado al de todos los años, algunos bajan el tono más que otros; la gran cuestión es el párrafo nacional, criticar duramente o no a Milei y su gobierno, esa es la cuestión, en este punto se da la curiosa situación que mientras desde el oficialismo partidario y el sector de De Loredo se mantiene un ruidoso silencio, el resto de los sectores internos, el mestrismo y las distintas expresiones más o menos alfoncinistas, no escatiman adjetivos negativos para proponer en el documento.
Mientras el vicepresidente de la UCR, el alfonsinista Martín Lucas, expresó que «este Giardino representa la oportunidad de unirnos» agregó que le radicalismo «tiene dos dilemas centrales, si se acompaña a un Gobierno nacional que está fundando una nueva argentina, ‘la de la exclusión, la pobreza, la perdida de derechos y la entrega del país a las minorías poderosas, y si se acompaña y forma parte de un gobierno provincial» o ubicarse en la oposición, y aclaró, «el radicalismo no puede estar en el gobierno y en la oposición», No se trata de la venganza a ninguna traición, es un problema funcional, el radicalismo, para construir alternativa, debe seguir a rajatabla el papel en el que lo colocó la voluntad popular, esto es, ser oposición, y no se puede hacer oposición si al mismo tiempo participamos del gobierno».
En relación a continuar la alianza con el juecismo dijo: debemos dejar de seguir a pequeños populistas que ante cada oportunidad definen nuevos esquemas según donde vayan sus ambiciones personales. Proponiendo como definición: que la UCR en el 2027, debe tener un candidato a Gobernador.
De manera similar, desde Confluencia la expresión es: «el radicalismo debe desde su plena identidad y responsabilidad política, alzar la voz y alejado de toda especulación o conveniencia electoral, definir sin temores ni dobleces que hemos decidido sostener nuestras convicciones y definir de qué lado de la discusión estamos
La otra cuestión es qué hacer con la alianza que la UCR de Córdoba mantiene de manera para oficial con el juecismo, «debemos dejar de seguir a pequeños populistas que ante cada oportunidad definen nuevos esquemas según donde vayan sus ambiciones personales. Proponiendo como definición: que la UCR en el 2027, debe tener un candidato a Gobernador», dice contundente. Martín Lucas, expresando a unos más, y a otros no tanto pero parecido.
La UCR de Córdoba debate es mucho decir, trata de encontrar coincidencias sería más apropiado, aunque es muy difícil que lo logre; nunca un Giardino fue tan complicado para el radicalismo de Córdoba, y habrá que ver que resulta del documento final.

