El veto presidencia a la Ley de movilidad Jubilatoria sancionada por el Congreso, pero principalmente el apoyo de diputados radicales a la medida de Javier Milei conocido ayer, motivó un fuerte resquebrajamiento en la Unión Cívica Radical, el centenario partido protagonista en esta ley que termina dividido por la traición interna; en Córdoba el conflicto interno se agudiza porque uno de los diputados traidores es el cordobés Luis Picat, ex Intendente de Jesús María, hombre de Rodrigo De Loredo, que se mostró en la foto de radicales con Milei.
En un duro documento difundido por Más radicalismo, el sector mestrista de la UCR cordobesa, que acaba de ser parte en una alianza con los deloredistas en la interna radical, tilda a Picat, sin nombrarlo, de «servil, funcional y arribista».
«Algunos arribistas que se han hecho de escaños parlamentarios a través de la Unión Cívica Radical, ponen en riesgo, a través de un absurdo inexplicable, el mísero aumento a los jubilados argentinos, pues siendo la UCR la autora del proyecto, ahora algunos advenedizos del poder, ponen en jaque su viabilidad no resistiendo el veto presidencial». Cuando hablamos de los jubilados» dice el documento del mestrismo.
«Disfrazados de falsa eclecticidad, quienes sean funcionales a que prospere el veto del gobierno, serán serviles a un Gobierno que, bajando impuestos a los sectores de mayor riqueza en la argentina, ha decidido asentar los mayores esfuerzos en los más vulnerables de la sociedad» sigue diciendo el documento firmado por Lucas Cavallo, Mariana Giorgetti, Martín Lucas, Pablo Farias, Dolores Caballero y Franco Jular.
«Quienes voten a favor del gobierno en este día clave para la Argentina, quienes propicien la división con actitud de prestidigitador de la política con discursos confusos y falsa permisividad, deberán dar cuentas por doblar los principios fundacionales y fundamentales de la UCR, para lo que la institucionalidad de la fuerza política tiene dispuesto sus procedimientos» continúan los dirigentes radicales cordobeses que finalizan diciendo: «El radicalismo no puede quedar en dudas en histórica representación de los más vulnerables, por la actitud de un manojo de quinta columnas que, a contrapelo de la historia, nos quieren entregar como lote en venta».

