El Ministro de Vinculación del gobierno de la provincia de Córdoba, Miguel Siciliano, destacó que Córdoba es una de las pocas provincias argentinas que sigue teniendo superavit fiscal y que además no lo hace en detrimento de la gente.
«Mientras muchas provincias viven en déficit, o mientras algunos dirigentes que en Buenos Aires solo aplauden todo y acá critican lo que aplauden allá, Córdoba demuestra que se puede hacer distinto», dijo el ministro y subrayó: «Tener superávit no es ajustar a la gente.
Es administrar bien. Es ser responsables. En Córdoba hay equilibrio fiscal y obras. Hay orden y programas sociales como el Paicor, el PPP o +26 o el el boleto educativo, entre otros. En Córdoba hay cuentas claras y universidades que crecen en el interior del interior». (Ya son 15 las universidades prontas a inaugurarse)».
La caída de la recaudación nacional, que ya acumula ocho meses de pérdida en comparación con la inflación, sumado a que los fondos que reparte la Nación por la coparticipación también son más escasos, según se conoce las transferencias automáticas desde la Casa Rosada a las provincias (coparticipación pero también otro tipo de envíos compensatorios) cayeron en términos reales un 6,4% en el primer trimestre de este año.
Los datos coinciden en un punto central: los recursos ya no alcanzan. La mayoría de las provincias enfrenta una misma tensión: sostener servicios, salarios e inversión con ingresos que crecen por debajo del gasto.
Sin embargo, no todas las provincias atraviesan la crisis de la misma manera. Aquellas con economías están afianzadas a los sectores productivos podrían mostrar una recuperación más rápida de ingresos. Y es el caso de Córdoba donde además, explica Siciliano, «No se trata de elegir entre números o personas. Se trata de cuidar ambos».
«Somos un gobierno que tiene claro que las cuentas en orden solo sirven si también el Superávit es social. Córdoba, es una provincia que acompaña, que incluye y que planifica. Ese es el camino: ordenar para crecer, crecer para incluir».

