Para las 17.30 hs. de este miércoles estaba citado a sesionar el Congreso Provincial de la Unión Cívica Radical de Córdoba; luego de algunas postergaciones finalmente se pone en marcha el órgano que deberá tomar varias resoluciones importantes para la vida interna del centenario partido cordobés.
Entre los principales temas a tratar se encontraban la aprobación de nuevos núcleos internos en la UCR y la revisión de la decisión del Tribunal de Disciplina que, en diciembre del año pasado, dispuso por unanimidad la expulsión del radicalismo de la vicegobernadora Myrian Prunotto y el intendente de Arroyito Gustavo Benedetti.
En aquel momento el argumento del tribunal indicó que la sanción estuvo motivada por la participación de los dirigentes radicales en las listas de Hacemos Unidos por Córdoba; esta decisión fue acompañada hace pocos días atrás por el Diputado nacional Rodrigo De Loredo quien en primera persona dijo que iba a lograr la confirmación de la expulsión de Myrian Prunotto del partido.
Lo insólito de la situación fue que, según trascendió de los propios Congresales, muchos que avisaron que no podrían asistir a la convocatoria fuerono contactados por funcionarios legislativos que responden al sector de De Loredo para, en algunos caso avisarles a quienes tienen cargos en ese ámbito que si no asisten «deberán dejar el cargo», y a varios que no son empleados legislativos «ofreciendo un cargo en la legislatura»; aparentemente la intención era garantizar los votos para confirmar las expulsiones de Prunotto y Benedetti; sin embargo más insólito aún es el hecho de que cualquier designación en la legislatura provincial debe ser aprobado por Prunotto, lo cual torna la situación en un absurdo.
La Unión CívicaRadical vive horas cruciales para su futuro, en buena parte a partir de la decisión del Congreso partidario.

