En medio de los festejos por el 246° aniversario de Arroyito se registró un hecho político que marca que hay actividad a pleno de cara al año electoral que se viene.
Esa ciudad del departamento San Justo es la única de la provincia en la que hubo internas del radicalismo este año y las ganó el sector que se opone a la actual conducción del partido en la provincia, a la que le cuestionan su «vocación de mantenerse en la oposición como un lugar de confort».
En la sede de la Municipalidad de Arroyito, la ciudad que muchos consideran «el kilómetro cero del radicalismo que prefiere gobernar», la vicegobernadora radical Myrian Prunotto y el intendente anfitrión y boina blanca Gustavo Benedetti recibieron al presidente de la Convención Nacional de la UCR, Gastón Manes, junto al Presidente del Comité Radical de Arroyito, Gabriel Benedetti.
Trascendió que en el encuentro hablaron directamente de las posibles estrategias electorales a seguir, tanto para el 2025 como para el 2027.
Este encuentro generó la indignación y la ira de algunos dirigentes del radicalismo cordobés, al punto de que el propio Comité Central de la UCR de Córdoba emitió un comunicado «rechazando» la participación de Manes en ese encuentro porque «avala con su presencia institucional», a Prunotto y Benedetti.
El CC de la UCR de Córdoba dice que Manes desconoce o «simula desconocer que Prunotto y Benedetti, están incorporados al peronismo cordobés» y que «debe evitar confundir con sus acciones al electorado cordobés».
Tanto desde el entorno de Prunotto como de Benedetti sostienen que el encono de las autoridades radicales tiene que ver con que tanto la Vicegobernadora como el Intendente de Arroyito son «radicales con vocación de gobernar», mientras que el oficialismo partidario representa a «los que solo quieren ser eternos opositores pasando la vida en una banca sin hacer nada».

