El Tribunal de Ética de la UCR decidió expulsar a los tres dirigentes apodados como los “radicales con peluca”: Mariano Campero, Martín Arjol y el cordobés Luis Picat.
Los tres están alineados con el Gobierno y habían sido señalados por votar a favor de los vetos a la reforma jubilatoria y a un nuevo presupuesto universitario; además, son parte del bloque que preside el Diputado cordobés Rodrigo De Loredo y que se quedaron en ese sector luego de la escisión producida por las circunstancias que hoy deciden sus expulsiones partidarias
La UCR explicó los motivos de las expulsiones en un comunicado.
“Es innegable que los diputados imputados, en sus conductas flagrantes y dañinas, no son los únicos que fallaron a la UCR, otros Diputados dividieron el bloque en pos de estrategias personales, otros con acercamiento indebido al Gobierno, o dentro del Gobierno mismo como es el caso del ministro de Defensa”, comienza expresando la decisión del tribunal de ética radical.
Son “lamentablemente cercanos o acompañando a un Presidente en las antípodas de nuestros principios, que no pierde oportunidad de denigrar a las instituciones y sobre todo a la Unión Civica Radical y a Raúl Alfonsin”.
“Solamente la anestesia emocional y total falta de compromiso puede dar cabida a estas actitudes. Todo ello causa dolor, confusión e incredulidad en la sociedad y empobrecen a nuestra empobrecida UCR”, sentenciaron con dureza.
“Posteriormente a su primer voto que acompaña la decisión del bloque, realizaron una visita al Presidente, como una ofrenda al beneficiario del cambio de sus votos en la segunda instancia”.
“Más que un cambio de voto, apareció como un ‘cambio de bando’. En un País carcomido por la corrupción política, difícilmente se pueda pensar en otra razón que no sea acorde con esta triste realidad. La mujer del César debe ser y parecer”, concluyeron.

