La creación de Vialidad Nacional fue impulsada por el presidente Hipólito Yrigoyen, durante su primer gobierno (1916-1922); quedó establecida por la Ley 11.552, sancionada en 1929 y se creó formalmente en 1932 bajo la presidencia de facto del general José Félix Uriburu; desde entonces se encargó de construir, mantener y señalizar la red vial nacional en Argentina.
La DNV fue creada como un organismo autárquico del Estado nacional, dejando atrás su dependencia del Ministerio de Obras Públicas. Su objetivo principal era garantizar la conectividad del país a través de una red de caminos segura y eficiente, desde Jujuy hasta Tierra del Fuego. Vialidad Nacional se encargaba del mantenimiento de más de 40.000 kilómetros de rutas nacionales, la planificación de autopistas, la señalización y atención de emergencias viales, entre otras tareas.
La financiación de las obras viales se realizaba a través del Fondo Nacional de Vialidad, creado a partir de una tasa indirecta sobre el uso de los caminos, similar al modelo de Estados Unidos. Durante sus años de existencia, Vialidad Nacional fue responsable de importantes obras viales, como la Ruta Nacional 2, la Avenida General Paz, la Autopista Riccheri, el Puente Rosario-Victoria, y la Autopista Rosario-Córdoba, entre otras.
Este 8 de Julio de 2025, a 93 años de su creación, el gobierno nacional anunció la disolución de Vialidad Nacional, junto con la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Comisión Nacional del Tránsito, como parte de un supuesto plan de reestructuración del transporte y la infraestructura vial.
La disolución de Vialidad Nacional genera una profunda preocupación en diversos sectores, incluyendo expertos en infraestructura, seguridad vial y representantes de gobiernos provinciales, quienes advierten sobre los posibles efectos negativos de la privatización de la obra pública y la pérdida de una estructura estatal especializada en el desarrollo y mantenimiento de la red vial.

