El presidente Javier Milei aseguró que su imagen en los primeros tres meses de gestión creció incluso por encima de lo que había cosechado tras su triunfo electoral. “Mi imagen está por encima de la que tenía cuando asumí como presidente”, remarcó.
Según precisó acerca de cuando La Libertad Avanza asumió el Gobierno: “Solo el 20% de los argentinos creía que íbamos a estar mejor a los 6 meses, en enero fue de 30% y en febrero del 42%. Después del discurso en la Asamblea Legislativa saltó a 47%”.
“La gente la está viendo. El 70% de los argentinos está convencido de que vamos a bajar la inflación”, subrayó en declaraciones radiales.
Consultado por su nivel de confrontación, Milei aseguró que cada discusión responde a “la batalla política, económica y cultural” que da, y agregó: “Abrimos un camino para que las provincias se llamaran a reflexión. No vamos a ceder el déficit cero”.
Por su parte, el líder del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, aseguró que «sería un milagro» que el presidente Javier Milei «aguante cuatro años».
«Ni Milei aspira a una reelección. Sería un milagro que aguante cuatro años y yo espero ese milagro, rezo para ese milagro, porque las crisis las sufren los sectores más humildes», sostuvo el referente social.
Pérsico dijo que «la inflación se ha agudizado en estos últimos meses y lo peor es que no hay una política compensatoria».
«Como Gobierno, son buenos panelistas», lanzó el ex secretario de Economía Social, quien también indicó que por parte del Ministerio de Capital Humano «no hay ninguna política de control» de los planes sociales.
Y agregó: «El Gobierno piensa que los pobres son pobres por incapacidad. No veo ninguna política para incorporar a los grandes sectores populares a un proyecto de país».
Finalmente, el referente social se refirió a la política de planes sociales: «Eso de transformar los planes en puestos de trabajo formal es algo de los políticos que hacen declaraciones para la televisión, porque en la Argentina no se genera trabajo formal».
«En la Argentina no hay un problema de trabajo, sino de empleo. La Argentina está a un punto del pleno trabajo, no del pleno empleo. El subsidio es una política equivocada. Lo mejor es el salario: el mejor ordenador social es el trabajo», concluyó.

