El conflicto de Mendiolaza entre la Intendenta Adela Arning y los empleados del municipio recrudece a partir de la Emergencia económica declarada por la actual gestión, en el marco de la cual se pretende despedir personal o reducción salarial con menos horas de prestación de servicios; el ejecutivo municipal le informó al gremio que su propuesta es que «opten por la reducción horaria o el despido de sesenta y seis personas».
La pretensión de Arning generó un conflicto laboral con asambleas y reclamos públicos por parte de los empleados que se encuentran en estado de movilización permanente, en un encuentro con los trabajadores la intendenta les dijo, «no les puedo decir otra cosa, sino el mes que viene no les voy a poder pagar».
«La prioridad es resolver el tema económico» dijo la Intendenta en declaraciones al periodista Matías Candioli de Nexo FM, y agregó, «Nosotros entramos con un equipo de personas, directores, secretarios, todos profesionales gente que ha dejado sus trabajos con vocación de servicio para aportar en Mendiolaza y deberíamos haber declarado antes la emergencia económica. Intentamos ir resolviendo cada uno de los problemas. Se necesitan todas las partes. No tenemos una varita mágica que pueda ir resolviendo todos los problemas».
Ayer los empleados municipales fueron a la sesión del Concejo Deliberante, desde la oposición les aseguraron que el próximo martes tratarán en Comisión la necesidad de reducir la planta política para, como expresa la misma declaración de emergencia oficialista, evitar que se realicen despidos.
Los trabajadores ya cuentan con la adhesión de los empleados municipales de Villa Allende y Unquillo y el conflicto desatado por el ejecutivo de Mendiolaza amenaza con profundizarse extenderse.

