Cuando se termine el escrutinio definitivo de las elecciones para la gobernación de Córdoba del domingo pasado y Martín Llaryora sea el gobernador electo de la provincia no va a recibir personalmente al candidato de Juntos por el Cambio, Luis Juez, hasta que este no pida disculpas públicas a los cordobeses por todo lo que dijo públicamente.
Llaryora y su entorno consideran que el despliegue de acusaciones en el raid mediático que hizo Juez, en medios de comunicación de Córdoba y también de Buenos Aires, resultó altamente ofensivo no sólo para el candidato de Hacemos Unidos por Córdoba sino para el pueblo de la provincia y es necesario que el mismo candidato opositor repare el daño que ha causado antes de retomar cualquier relación formal.
La mención a que durante la campaña del oficialismo se «repartió droga», naturalizando un flagelo social que debe ser denunciado y combatido donde corresponde, en la justicia, y no en los medios de comunicación como si fuera una práctica normal de la sociedad cordobesa.
La estigmatización a una parte de los cordobeses a los que según Juez se les «compra el voto con subsidios, bolsones o con plata», convirtiéndolos con estos dichos en sujetos delictivos por el solo hecho de que no lo votaron a él.
La agresión a los discapacitados cuando dice que «se les entregaba subsidios a cambio del voto»; «‘colchones, frazadas, subsidios, plata, a los discapacitados un bono’ en esa frase le faltó el respeto a la mitad de la población de Córdoba que según Juez definieron su voto a cambio de algo», aseguran desde el entorno de Martín Llaryora.
«Y además el ataque a las instituciones, convirtiendo algunas incidencias normales de cualquier elección en una falla sistémica y acusando al sistema electoral de corrupto, confundiendo a la gente sobre cómo es su funcionamiento, queriendo hacer pasar al escrutinio definitivo como una prueba de que el sistema falló cuando es una instancia habitual de toda elección, cuando termina se hace un escrutinio provisorio y después se hace formalmente el final, como la ley manda».
«Por todas esas cuestiones, que Luis Juez fue desplegando en los últimos días como un ataque a Martín Llaryora, pero que en realidad fueron agresiones al pueblo de Córdoba, considerándolo corrupto e ignorante, Juez primero deberá retractarse y pedirle disculpas públicas a los cordobeses si quiere ser recibido por Llaryora», aseguran.

