Martín Llaryora estuvo este martes en traslasierra, donde inauguró un nuevo Polideportivo Social para la ciudad de Villa Dolores, y un nuevo puente que une Villa Cura Brochero con Mina Clavero; también anunció el envío de un aporte de $60 millones para la compra de una nueva ambulancia y más de $300 millones para obras viales.
Estos ya son datos relevantes por si mismos, ya que desde la gestión lleva soluciones importantes para la región y comienza en los hechos su acercamiento con esta zona de la provincia, una de las que hasta ahora no tenían un contacto cercano con el gobernador.
Sin embargo lo más trascendente tuvo que ver con el paso político de Llaryora por Villa Dolores, donde con esta presencia terminó de cerrar el acercamiento del Intendente villadolorense, Maximiliano Rivarola, a sus filas.
«Maxi» Rivarola es un hombre que proviene de las filas de la ex intendenta Gloria Pereyra, y como tal juecista hasta un momento antes de asumir su gestión en Villa Dolores, eso en los papeles, si bien Rivalora participó de la campaña de Juntos por el Cambio, e incluso acompañó al candidato Luis Juez en sus visitas a la región, la verdad es que el ahora Intendente ya había comenzado su acercamiento a Hacemos Unidos por Córdoba antes de asumir, incluso con una llamativa presencia en la ciudad de Río Cuarto cuando se firmó la aceptación de la tarjeta Sube para varias ciudades de la provincia.
De todas maneras hasta ayer el Intendente de Villa Dolores era considerado amarillo, hombre de Juntos por el Cambio, enrolado en las filas de Luis Juez, por eso la celebración (en silencio) no es menor, y proporcional al enojo del senador nacional que ve partir a uno de sus principales intendentes cordobeses.
La realidad indica que Rivarola necesitaba tanto cerrar con Llaryora como viceversa, el nuevo Intendente está muy solo en el poder de la principal ciudad de traslasierra, parte de sus funcionarios y casi todos sus concejales no le responde a él, son gente de Gloria Pereyra o directamente del juecismo, sólo el presidente del cuerpo es «rivarolista» y, a ‘prima facie’ le iba a resultar muy difícil gobernar su ciudad con parte de su gabinete inicial y los concejales en contra, parado además en la oposición provincial.
Y ahí está el otro gran dato, dicen los que conocen la realidad política de Villa Dolores que junto con el acuerdo de Rivarola con Hacemos Unidos por Córdoba viene el apoyo al Intendente de los Concejales de Hacemos Unidos por Villa Dolores, además de gestionar en tandem con el gobierno provincial, estos dos son los logros que el mandatario local ansiabay que lo hacen también a él otro de los ganadores del acuerdo.
Y entre los grandes perdedores, además de Luis Juez en lo político, hay que anotar a la ex Intendenta Gloria Pereyra, ahora legisladora provincial, jaqueda por denuncias de corrupción y malversación en su gestión municipal, que ahora, con el municipio en su contra, corre riesgos judiciales, lo cual también podría complicar su presencia en la unicameral.

