El repunte interanual se explica casi exclusivamente por dos factores puntuales: el ingreso de dinero por el pago del aguinaldo y el impulso comercial asociado al Mundial de fútbol, que dinamizaron la demanda en rubros específicos. Sin embargo, el consumo se mantuvo selectivo, con un presupuesto familiar acotado que privilegió gastos puntuales por sobre la compra de bienes durables, en muchos casos condicionada a la disponibilidad de cuotas y promociones bancarias.
El desempeño fue diferente dependiendo del sector. Perfumería lideró la suba con un 9,5%, seguida por farmacia (5,4%), alimentos y bebidas (2,9%) y textil e indumentaria (1,9%). En el otro extremo, bazar, decoración y muebles cayó 3,1%, ferretería y materiales de construcción retrocedió 2% y calzado y marroquinería bajó 1%. Se destacó además el salto de las ventas online en comercios con local a la calle, que crecieron 16,7% interanual.
Pese a la leve recuperación en el nivel de ventas, los comerciantes advierten sobre un fuerte deterioro de la rentabilidad, golpeada por la suba de costos fijos y la creciente competencia de productos importados.
El clima de negocios refleja cautela: la mitad de los empresarios pyme (50,1%) describe su situación actual como estable, mientras que un 59,3% considera que el contexto no es favorable para invertir, lo que frena nuevos proyectos de expansión. De cara al futuro, el 52,3% no espera cambios significativos y un 37,7% conserva expectativas de mejora en el nivel de actividad hacia los próximos doce meses.

