Cuando todavía no se acallan las voces en favor y en contra de la visita del presidente Javier Milei al Festival nacional de Doma y Folklore de Jesús María, ahora es el turno de Cosquín a partir de tempranas declaraciones del intendente local.
En Jesús María quedaron los ecos de la llegada del presidente, el rol de un artista haciéndolo subir al escenario y la decisión, cuya responsabilidad nadie asumió, de poner en las pantallas el nombre y los colores de Milei como si fuera una pancarta política.
Y también quedó para el repaso las actitudes políticas, si bien a Jesús María llegaron muchos políticos, el único al que se le permitió subir al escenario fue a Milei, que en su visita destrató al desconocido intendente local ignorándolo a pesar de ubicarse practicamente a su lado.
Ahora, el que no pasa desapercibido es el Intendente de Cosquín, que parece buscar un rol mucho más protagónico que su par de Jesús María y realizó declaraciones públicas que ofendieron a los seguidores de Milei, que ya lo calificaron de «repudiable» y «detestable»; el dirigente local dijo que Cosquín «no es un territorio amigable» ni fácil, en relación a una posible visita del presidente argentino.
Además el mandatario local dijo, tajante: «Con Nación prácticamente no tenemos ningún vínculo. No ha habido interés por acercarse a Cosquín».
Desde sectores allegados a Milei salieron a contraatacarlo asegurando que «el jefe municipal intenta instalar una narrativa sesgada sobre la figura de Javier Milei para justificar su propio posicionamiento ideológico»; dijeron también que aseguró que «el oficialismo local utiliza el festival nacional como una herramienta política para profundizar la división social, se creen dueños».

