Ahora es el turno de la Clínica privada Reina Fabiola de la ciudad de Córdoba, igual que ocurrió con el Hospital Privado la semana pasada no quiere atender casos amparados por la nueva Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), en este caso directamente «informa» a los pacientes que pueden ir a otro lado, sin asumir su responsabilidad como centro de salud.
Como si la salud se tratára de una mercadería que se puede elegir vender o no, como si la salud se pudiera diferenciar entre diferentes productos a comercializar, o, peor aún, como si se pudiera elegir qué leyes respetar y cuáles no, la Clínica Reina Fabiola elige no brindar el servicio de salud establecido en la ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).
En una «cartilla informativa» dice que es por «objeción de conciencia» de sus médicos, pero ninguno de sus profesionales fue consultado ni es citado en esta nueva normativa interna reñida con la ley.
La clínica Reina Fabiola intenta disimular, igual que el Hospital Privado, su incumplimiento de la ley argentina.
porque se considera “objetor institucional de conciencia”, una figura que no está tipificada en la reciente Ley.

