Un informe de la Universidad Católica Argentina reveló que la pobreza en niños y adolescentes alcanzó el 53,6% durante 2025, con una indigencia del 10,7%. Aunque las cifras muestran una baja respecto de los picos registrados en 2023 y 2024, los datos siguen ubicándose muy por encima de los niveles de hace una década, cuando la pobreza infantil rondaba el 45%.
El relevamiento destacó un fuerte incremento en la asistencia alimentaria, que llegó a cubrir a casi dos tercios de los menores a través de comedores y programas de tarjetas alimentarias, marcando un récord en la serie histórica. Pese a ese despliegue, una parte importante de los chicos atravesó situaciones de inseguridad alimentaria durante el último año, incluyendo casos de hambre en su forma más severa.
El estudio también relevó dificultades en el acceso a la salud y a la vivienda: una proporción significativa de los menores dejó de asistir a controles médicos u odontológicos por motivos económicos, mientras persisten problemas de hacinamiento, precariedad habitacional y falta de saneamiento adecuado en buena parte de los hogares con niños.
Por último, el informe señaló una caída sostenida en la natalidad en las últimas décadas, con una tasa de fecundidad por debajo del nivel de reemplazo poblacional, un fenómeno que los especialistas vinculan con el contexto de crisis social y económica que atraviesan las familias.

