El presidente Javier Milei con su entorno están analizando seriamente las últimas actividades proselitistas, incluido el acto del cierre de campaña del 22 de octubre, que estaba previsto realizarse en Córdoba; según pudo conocer Política Córdoba Verdad, el evento final podría pasar a la vecina provincia de Santa Fe, más concretamente en la ciudad de Rosario.
Mientras el presidente retoma este viernes la campaña electoral en el municipio bonaerense de Tres de Febrero, continuando el sábado a la amañana en Santiago del Estero y a la tarde en Tucumán, se redefine el acto del cierre de campaña.
El posible cambio, que aún no fue confirmado pero que tomó mucha fuerza en las últimas horas, respondería a las últimas encuestas con las que el Gobierno nacional intenta orientarse al mismo tiempo que se ejecutan malabares para contener el frente económico y cambiario.
En el campamento libertario sostiene que Córdoba y Santa Fe son adversas en el conteo camino a los comicios de octubre, pero consideran que la presencia del mandatario podría imprimir un plus en la previa a la elección. En este sentido y según sondeos propios, las chances de mejorar el resultado en suelo santafesino serían mayores que en territorio cordobés.
En Córdoba, la presentación del exgobernador Juan Schiaretti por Provincias Unidas y de la diputada nacional Natalia de la Sota por Defendamos Córdoba complejizan la performance deseada. Mientras que en Santa Fe vaticinan un “empate técnico” con la lista que integran Caren Tepp y Agustín Rossi, y ubican en tercer lugar a Provincias Unidas, que responde al gobernador Maximiliano Pullaro.
En ese sentido, la idea de cerrar en Córdoba respondía a una garantía de acompañamiento para poblar el acto final y asegurar la ausencia de incidentes en torno al presidente. En esta provincia, y particularmente en la capital, el tradicional voto antikirchnerista le aseguraba a Milei un cierre potencialmente pacífico y una posible imagen multitudinaria que aportase una buena imagen comunicativa de la campaña; sin embargo el último acto realizado semanas atrás en suelo cordobés evidenció una pobre concurrencia que a duras penas fue disimulado por el aparato propagandístico oficial, con imágenes cortas de un pequeño escenario con solo un puñado de gente alrededor.

