Es claro que Milei eligió confrontar en Córdoba con el primer candidato a Diputado nacional por Provincias Unidas, Juan Schiaretti, lo que implica a su vez que el lider de La Libertad Avanza ve a la fuerza política del oficialismo cordobés como su principal oposición; lo que quizás no haya calibrado con la suficiente precisión es la magnitud en la provincia del adversario que eligió, y las consecuencias que le puede acarrear meterse con el dirigente que durante veinticinco años fue, y es, el preferido del stablishment mediterráneo.
Además, una particularidad de Schiaretti es que comparte con Milei la especialidad en manejar números, es Contador, a diferencia de la mayoría de los políticos que son abogados, y, como si esto fuera poco tiene el plus de haberse dedicado a la administración de una provincia durante décadas.
Desde ahí es que Juan Schiaretti parece tener muchas de ganar a la hora de discutir con Javier Milei, por esa razón, después que el presidente cuestionara al ex gobernador, la respuesta de este fue contundente:
«Milei y la máquina de la prosperidad.
“Es poco serio que el Presidente nos venga a decir a los cordobeses haber encontrado la máquina de la prosperidad. Eso es faltarle el respeto a la gente que no llegan a fin de mes, a los jubilados que no pueden comprar sus remedios, a los universitarios que pelean por sostener el presupuesto de sus casas de estudio.
Más aún cuando el empleo privado registrado es menor al 2023 y los niveles de actividad muestran un descenso preocupante.
El Presidente debería serenarse, mirar de frente la realidad y actuar en consecuencia. Porque no se puede tapar el sol con las manos cuando la gente sufre todos los días.”
Lo que el país necesita es un rumbo serio, con equilibrio fiscal, producción y trabajo. No espejismos que sólo profundizan la desilusión y la bronca de la gente“.
Habrá que ver si Milei entendió, luego de esta respuesta, que Schiaretti no será un adversario facil, hasta ahora no volvió a aludirlo.

