Luego de la fuerte devaluación del 118 por ciento del peso argentino, los alimentos de la canasta básica aumentaron notablemente, y como consecuencia de la devaluación y del posterior aumento de los combustibles, los alimentos ya alcanzaron hasta el 80 por ciento de incremento, aunque al mismo tiempo el 65 por ciento de las mercaderías todavía no tiene precio.
Según el Centro de Almaceneros, “En el total de productos de la canasta alimentaria, el 35 por ciento experimentó subas de precios, pero aún falta determinar los precios del restante 65 por ciento”.
Indicaron también que hay mercaderías que no llegan a los almacenes y supermercados, pese a que se hicieron los pedidos, lo que ya comienza a generar un importante faltante de productos en las góndolas.
“Además», explicaron, «hay incertidumbre en el sector porque hay variables que aparecen y modifican los precios”.

