La producción industrial manufacturera y la actividad de la construcción registraron fuertes retrocesos en julio y mostraron dificultades para iniciar una recuperación sostenida, según datos oficiales del INDEC. El índice de producción industrial cayó respecto de junio y también en la comparación interanual, mientras que la construcción retrocedió en ambas mediciones. Ambos indicadores resultan relevantes por su capacidad de generar empleo y traccionar la actividad en distintas economías regionales.
La caída industrial fue generalizada, ya que la mayoría de las divisiones relevadas produjo menos que un año atrás. Entre los rubros más afectados se destacaron muebles y otras industrias manufactureras, productos de metal, maquinaria y equipo, y el sector automotor, en un contexto marcado por una demanda interna débil y una mayor competencia de productos importados. En el caso de la maquinaria agrícola, se registró una menor producción de tractores, cosechadoras y otros implementos vinculada a una demanda reducida.
En la construcción, el indicador sintético de actividad interrumpió la mejora que venía mostrando en el acumulado del año y varios insumos clave registraron bajas significativas en su producción. El empleo formal del sector había mostrado un leve crecimiento interanual en junio, aunque ese dato es previo al retroceso de julio. Según una encuesta cualitativa del organismo, la mayoría de las empresas privadas y públicas del sector no esperaba cambios relevantes en su nivel de actividad ni en su dotación de personal para el trimestre siguiente, y señalaron la disponibilidad de crédito y la carga fiscal como factores clave para sostener la actividad y el empleo.

