Dentro del Gobierno nacional crece la inquietud por el ritmo de la recuperación económica y su impacto en la economía cotidiana de la gente, un tema que ocupó buena parte de la última reunión de Gabinete. Distintos sectores del oficialismo coinciden en que la reactivación aún no se percibe en el día a día, aunque mantienen expectativas de que la situación mejore antes de las elecciones de 2027.
Ese diagnóstico se reflejó en el discurso que el presidente Javier Milei dio el lunes por el aniversario del fallecimiento del general San Martín, donde reconoció que la sociedad reclama mejoras económicas concretas y sostuvo que la libertad debe traducirse en bienestar y prosperidad. Voces cercanas a distintos referentes del espacio libertario, incluida la senadora Patricia Bullrich, también pidieron acelerar los resultados económicos.
Sin embargo, el propio Milei mostró posiciones contradictorias en los últimos días. Mientras reconocía las dificultades en su discurso, en otras apariciones públicas negó que existan problemas para llegar a fin de mes y rechazó que haya una crisis vinculada a los niveles de endeudamiento de los hogares. También descartó la posibilidad de tomar medidas económicas con fines electorales, insistiendo en que no modificará el rumbo de su programa.

