La crisis económica golpea de lleno al país y en Villa Carlos Paz se siente más fuerte. El sector textil y de indumentaria atraviesa uno de sus momentos más complejos, con comercios vacíos, fuertes liquidaciones y locales que bajan sus persianas ante la imposibilidad de sostener los costos fijos.
En pleno centro de la ciudad comienzan a verse locales cerrados, carteles de alquiler y los comerciantes reconocen que mantener abierto un negocio se volvió cada vez más difícil porque la gente ya no consume como antes, mientras aumentan constantemente los alquileres, tarifas y servicios.
La inmobiliaria Martina Casesi expresó: «Sí, efectivamente, se están cerrando muchos comercios. Tiene que ver con la crisis, también con que terminó la temporada y ahora es largo el trecho hasta el verano. Las vacaciones de julio generan algo de movimiento, pero muchas veces no alcanza para sostener alquileres y gastos fijos. Los servicios están mucho más costosos que en otras épocas y los alquileres también. No tenemos un porcentaje claro, pero está a la vista».
En el rubro de la ropa, la situación es todavía más delicada. Muchos locales ofrecen prendas a precios extremadamente bajos, con promociones y descuentos permanentes que reflejan una realidad preocupante, hoy el objetivo ya no pasa por generar ganancias, sino por intentar mantener el local abierto durante los meses más duros del año.
La crisis también obligó a numerosos negocios a reducir personal. En varios casos son los propios dueños quienes hoy atienden detrás del mostrador para evitar mayores gastos y tratar de sostener la actividad comercial.
El panorama local refleja una problemática nacional que afecta con fuerza a toda la industria textil argentina. Distintos informes de cámaras empresariales y entidades del sector advierten sobre una fuerte caída del consumo, aumento de costos, pérdida de empleo y cierre de fábricas en distintos puntos del país.
En Villa Carlos Paz, comerciantes coinciden en que la situación se agrava durante la temporada baja, cuando el turismo disminuye considerablemente y las ventas caen de manera abrupta. Mientras algunos intentan resistir con promociones agresivas y reducción de gastos, otros directamente optan por cerrar sus puertas ante la imposibilidad de afrontar los costos mensuales.
Fuente: El Diario de Carlos Paz

