La oposición provincial está lejos de conformarse con las explicaciones que el Ministro Guillermo Acosta brindó sobre el financiamiento para su viaje a China.
Según el Ministro, el viaje fue una misión especial del gobierno de Córdoba que encabezó en representación del gobernador Martín Llaryora y fue financiado por el Concejo Federal de Inversiones; sobre la participación de su esposa en la comitiva el funcionario aclaró que fue por prescripción médica debido a problemas de salud que lo aquejan y que hacen necesaria una compañía, aclarando que esos costos fueron cubiertos de manera particular.
A partir de estas declaraciones se desataron una serie de reclamos por parte de la oposición, que realizaron distintos pedidos de informes, entre ellos se consultó al Gobierno de la provincia sobre el funcionamiento y estructura de personal de la Casa de Córdoba en Buenos Aires, donde Paola Di Rienzo, la esposa del Ministro, es responsable del área de Cultura.
No conformes con eso, el Senador Juez elevó una carta al Concejo Federal de Inversiones «a fin de solicitar información oficial respecto del presunto financiamiento otorgado por el CFI» del viaje mencionado, detallando las declaraciones mediáticas del Ministro Acosta así como los distintos trascendidos mediáticos.
El caso que comenzó como un trascendido y que intentó ser neutralizado parece incrementar una notoriedad que no desean en el panal, dependiendo ahora de las averiguaciones que logré la oposición, más la conducta del gobierno provincial; vale decir que la reacción oficial no ha sido homogénea porque no hubo una respuesta en equipo a las acusaciones contra uno de los principales colaboradores del gobernador, es más, hay quienes ponen atención en el origen de los primeros trascendidos.

