La ley en Córdoba permite solo una reelección para los cargos ejecutivos y existen en la provincia varios mandatarios municipales que están transitando su primer periodo, que van a ir por un segundo, pero que hoy los números no les estarían dando.
Adela Arning de Mendiolaza y Natalia Contini de Anisacate son dos de las intendentas que enfrentaron procesos de revocatoria, que no avanzaron, pero que las dejan con pocas chances frente a sus opositores.
Cecilia Garay de Villa del Totoral enfrenta un desgaste por un cúmulo de denuncias públicas y la unión del PJ; allí el Panal lo tiene a Alberto Alaluf como su candidato y también aparece con intenciones el Ernesto Bernabey. «Ella va a jugar a la división» dicen desde la ciudad, aunque aseguran que eso no va a ocurrir.
Carolina Cristori de Saldan, ex socia política de Cayetano Canto («el pollero»), lo tendrá a él como su principal contrincante y aseguran que desde provincia lo avalarán para que busque recuperar la ciudad.
Fernando Rambaldi de La Calera llega muy desgastado tras la contratación por 100 millones de pesos de una banda cuartetera y otros 130 millones para una consultora más la unidad del peronismo y la consolidación de LLA qué no lo llevará a él como su candidato.
En Río Cuarto la aparición de Juan Jure, el ex intendente radical, también hizo encender las luces de alarma, sumado a la división del PJ y la consolidación de los libertarios. En Marcos Jurez, Majorel no hace pie y sus contrincantes ya le están soplando la cabeza de acuerdo a las encuestas que circulan.

