Desde el oficialismo cordobés no ocultan la satisfacción que les trajo la puesta en escena de Giselle, obra que reúne las enormes virtudes de dos cuerpos estables de excelencia que tiene la Provincia: el Ballet Oficial y la Orquesta Sinfónica.
Entre los cinco mil espectadores que apreciaron el espectáculo de música y danza en el Teatro del Libertador, estuvo el mismísimo gobernador Martín Llaryora, dato de gran trascendencia, toda vez que hacía más de una década que un mandatario provincial no asistía a una función de ese tipo.
Desde la Agencia Córdoba Cultura destacan que la excelente respuesta del público y la crítica que tuvo Giselle, que supera la experiencia de años anteriores, demuestran que la gestión que conduce Marcelo Rodio desde principios de año ha logrado adhesión interna y externa.
En efecto, al contundente éxito de Giselle, se suma la Semana del Cuarteto, que tuvo una gala inolvidable en el mismo teatro del Libertador, o la extensa Temporada Real, que acercó a los habitantes de la Capital cordobesa lo mejor de los escenarios del país.
Y tienen más para sentirse entusiasmados, como la decisión de potenciar y multiplicar el valor de los cuerpos estables, llevando su arte a los barrios y al interior provincial, o la intensa actividad social y educativa que están desarrollando todos los espacios culturales que dependen de la Provincia.

