La elección interna de la Unión Cívica Radical de Córdoba va camino al fracaso, es la séptima vez que en esta publicación se escribe esta frase desde el pasado mes de julio cuando se anticipó que a pesar de la versión oficial del partido de que no habría internas, de que habría una sola lista de unidad, la realidad indicaba que la atomización y el desbande era masivo, y es lo que termina ocurriendo.
De la misma manera que Política Córdoba adelantó que no habría una sola lista, desde finales del mes de julio se dijo a modo de anticipo que todo terminaría en la justicia, y también es lo que va a ocurrir.
Desde estas páginas también se adelantó, apenas armadas las listas, que comenzaban las irregularidades, con persecución de militantes, con hostigamientos y con decenas de relatos de situaciones confusas en todos los sectores; sin embargo por estas horas un intento de «historia oficial» quiere instalar un relato de que las irregularidades son solo de las dos listas opositoras y que la del oficialismo está impoluta, aunque nadie la conoce, porque a pesar de los reiterados pedidos y denuncias solo «se filtraron» algunas falencias direccionadas.
Sin embargo, hay una convicción generalizada, «a De Loredo y a Ferrer no les importa nada» aseguran quienes sostienen que el único objetivo de quienes se quieren quedar con la conducción del partido es ese, sin importar la manera, «lo único que les interesa es el sello, lo demás que vaya a la justicia y que de mil vueltas», siguen diciendo quienes creen conocer como terminará esta bochornosa situación.
Hoy la única realidad es que se busca convalidar, en el medio de numerosas denuncias, de manera totalmente desprolija y sin consensos de nadie, una nueva conducción de la UCR cordobesa; en realidad, nada nuevo, es lo mismo que viene ocurriendo hace veinte años en el histórico y maltrecho partido radical.

