Un video que circula en Villa Carlos Paz desató la indignación vecinal y pone en jaque la campaña de reelección del actual Defensor del Pueblo, Víctor Curvino. Las imágenes muestran al funcionario, conocido por su estrecha relación con el intendente Avilés, manejando un vehículo en aparente estado de ebriedad y con una copa en la mano.
En el video, Curvino se jacta de su cargo, se burla de su jefe político y del servicio de seguridad urbana. Esta situación cae como un baldazo de agua fría para el oficialismo, especialmente porque Curvino ya venía siendo fuertemente cuestionado por su débil desempeño como Ombudsman.
El material audiovisual generó el repudio inmediato de todo el arco político local. Mientras tanto, el intendente Avilés, quien se había puesto personalmente al frente de la campaña de Curvino movilizando a trabajadores municipales, mantiene un absoluto hermetismo.
La conducción temeraria y en estado de ebriedad, tal como lo señala la acompañante de Curvino en el video, representa un alto riesgo para terceros y para sí mismo, lo que escandalizó y encendió el enojo de los vecinos de la villa serrana. Este hecho se suma a otro episodio donde otro alto funcionario Avilesista protagonizó un accidente automovilístico, también en estado de ebriedad, pero en ese caso el poder local, logró ocultar el incidente, el cual terminó con el desplazamiento del funcionario luego de denuncias de las minorías.
Desde diversos espacios políticos, se están preparando recursos legales y técnicos para cuestionar la continuidad de Curvino en su cargo y evitar su reelección. Curvino llegó a la Defensoría de la mano del dirigente radical Lucero, con el consentimiento del propio Avilés. Tanto Lucero como Avilés se mantienen en silencio hasta el momento.
Se especula que el video habría salido de las propias filas del entorno de Curvino.

