La asamblea de la Unión de Educadores de la provincia de Córdoba, delegación Tercero Arriba, terminó en medio de un escándalo y episodios de violencia entre los delegados docentes y un grupo de militantes políticos que se hizo presente sin autorización.
El grupo de docentes que generó la situación pertenecen a una agrupación política de la izquierda trotskista que se hizo presente en la asamblea, sin ser delegados, e intentó participar forzando el uso de la palabra y el funcionamiento establecido por las normas gremiales.
Luego de varios intentos de organizar la asamblea y ante la reiteración de los incidentes, que avanzaban en situaciones de violencia, la conducción gremial intentó dar término al cónclave llegando a una resolución de la asamblea para evitar la tensión, impropia de un encuentro docente.
El trasfondo ideológico del conflicto tiene que ver con la actitud que debe tomar el gremio en relación con el salario docente y un reclamo gremial que se profundiza, sin embargo los hechos de violencia terminaron desnaturalizando un reclamo legítimo que fue convertido en violencia.

