El líder sindicalista Federico Giuliani denuncia en una visita a Bilbao la penuria que sufre la población e insta a “pasar a la ofensiva” contra el Gobierno de Javier Milei.
Explica que, en los dos últimos años, la Justicia le ha imputado siete cargos, le han requisado cuatro teléfonos móviles y han allanado su vivienda y oficina.
Las boyantes cifras macroeconómicas del país austral esconden una realidad social devastadora. El 49,9% de la población vive bajo el umbral de la pobreza y el 12,3% subsiste en la indigencia, según estudios de la Universidad Católica Argentina. “En un territorio que exporta alimentos a 400 millones de personas, la mitad no tiene para comer”, señala y explica que para sobrevivir hay que tener dos o tres trabajo.
Esa condición de misera ya estructural explica, a su juicio, la llegada al poder de Javier Milei. “No hay pasado, huracán o fenómeno natural que explique esta precarización, sino que es fruto de la inmoralidad sistemática”, aduce y lamenta que la producción carece de una cadena de valor añadido. “Sólo hay exportación de cereales, carne y conocimientos, porque asistimos a un exilio masivo de profesionales y científicos, mientras que las empresas agrarias se hallan en manos de norteamericanos y europeos”.
La Reforma Laboral propuesta por Mieli constituye otra amenaza. “Va en contra de las tendencias mundiales”, indica y, entre otros puntos, alude a su pretensión de aumentar el horario de trabajo hasta las 12 horas diarias, la supresión de los convenios colectivos, regular las vacaciones a conveniencia del jefe o indemnizaciones abonadas en cuotas. Además, a este proyecto se suma otra Tributaria que beneficia a las clases altas.
La desintegración nacional explica, según Giuliani, las graves circunstancias de su país. El sindicalista afirma que la progresiva descentralización, impulsada desde la dictadura, ha generado la creación de feudos provinciales donde los gobernadores han creado verdaderos regímenes autoritarios, algunos con más de veinte años de mandato”.

