Paula Fontana, ex Concejal de la localidad de Anisacate, en el Departamento Santa María, hizo pública una situación curiosa y preocupante que está viviendo, quizás por pertenecer a la oposición de la actual conducción municipal; el caso es que en la actualidad es empleada municipal y denuncia que «desde enero estoy sentada en una silla sin tareas», y agrega, «siendo que todo el pueblo me paga un sueldo».
Fontana denuncia que le llegaron trres notificaciones de la municipalidad para suspenderla: «porque hice una nota en la radio hablando sobre que niños y niñas están sin transporte, porque me revisan mis redes (¿estamos en la época de la dictadura?, y porque pedí un día personal (que estoy en total derecho) para asistir como voluntaria a una jornada de reforestación y dicen que no tengo hecho el pedido, cuando tengo firmado dicho pedido».
La ex Concejal y actual empleada municipal en Anisacate dojo también que cobra la mitad del sueldo, «y me descuentan los días de suspensión y me quitan ítems de puntualidad y presentismo».
«Esto no es otra cosa que persecución política» dice Paula Fontana; «pedí licencia sin goce de sueldo porque no quiero ser ninguna ñoqui y prefiero que mi sueldo que me pagan por no hacer nada lo destinen a gente que la está pasando mal y no accede a módulos alimentarios y también me la rechazaron», agregó.
«Solo quiero que sepan lo que sucede, y no solo a mí, hay otros compañeros y compañeras que están pasando por la misma situación, lo mío es una individualidad, y hay cosas más urgentes para resolver como que los niños y niñas caminen con grados bajo cero. No quiero desviar el foco de lo realmente importante» termina diciendo Fontana en su denuncia pública.

