El núcleo provincial Identidad y Conducta Radical comunicó que decidió apartarse de la alianza Más Radicalismo y con ello de la eleción interna de autoridades que se está preparando por estos días, «Nuestra motivación política es clara y no admite doble lectura: No vamos a ser cómplices del acercamiento a la extrema derecha que hoy gobierna la Argentina, ni del sometimiento al Cordobesismo conservador del gobernador Martín Llaryora», expresaron en un firme comunicado.
Los radicales alfonsinistas cordobeses dijeron también: «Defendemos un radicalismo que es progresista, popular, republicano y profundamente democrático. Un radicalismo que defiende al Estado como garante de igualdad, la educación pública, la justicia social y los derechos humanos. Eso es incompatible con un proyecto nacional que predica el odio, el ajuste brutal sobre los trabajadores y jubilados, y la destrucción del Estado. Y muy lejos de un oficialismo provincial que cooptando dirigentes de la UCR, pretende influir sobre el futuro de nuestro Partido. Ese es el cordobesismo, clara expresion de partido único en Córdoba».
También se expresaron de manera particular en relación a la Alianza Más Radicalismo, nació para ponerle un límite a los dos extremos. Para construir una alternativa radical auténtica, sin entreguistas ni oportunistas. Hoy, esa Alianza se alejó de esa idea fundacional. Se ha transformado en un vehículo para negociar cargos, para coquetear con el poder nacional de extrema derecha o para integrarse como furgón de cola del Cordobesismo. Se cambió la convicción por la conveniencia».
«Como nos enseñó Raúl Alfonsín: «Si algún militante se deja tentar por el canto de sirenas del autoritarismo o por la claudicación de sus principios a cambio de un cargo, deja de ser radical», y también nos dijo que la política no es un lugar para especuladores, sino para quienes tienen el coraje de decir que no cuando decir que sí es más rentable. Identidad y Conducta Radical no se vende, no se alquila y no se entrega».

