La desprotección laboral alcanza al 45,2% de los trabajadores, por lo que más de cuatro de cada diez trabajadores realizan tareas sin aportes jubilatorios, sin estabilidad ni estructura propia, según expuso un informe del Instituto Argentina Grande (IAG).
El reporte advierte sobre un profundo desequilibrio en el mercado laboral argentino a partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC y registros del SIPA, con mayor impacto en los jóvenes, las mujeres y los adultos mayores.
Sobre una población económicamente activa proyectada en 22,5 millones de personas, 5,7 millones son asalariados informales, 5,6 millones son cuentapropistas, de los cuales 3,4 millones no facturan, y 9,6 millones corresponden a asalariados registrados. De este último total, hay 6,6 millones del sector privado y 3 millones del ámbito estatal.
El estudio destaca un quiebre en la dinámica del empleo desde el cambio de gobierno al señalar que en dos años se registran 626.000 nuevos puestos desprotegidos, acompañados por la pérdida de 56.000 empleos privados protegidos y 212.000 empleos públicos. Adicionalmente, los 350.000 nuevos ocupados volcados al mercado desde 2024 lo hicieron íntegramente en tareas desprotegidas.

