Córdoba volvió a aumentar el transporte interurbano. Pero detrás del 14,68% hay una realidad mucho más preocupante: para miles de trabajadores, trasladarse está dejando de ser un gasto para convertirse en una barrera.
14,68% DE AUMENTO – 24,19% ACUMULADO EN 2026
EL AUMENTO EN NÚMEROS
El transporte interurbano de Córdoba volvió a aumentar.
El nuevo incremento autorizado es del 14,68% y comenzó a aplicarse entre el 30 de septiembre y el 1.º de octubre. Es el segundo aumento de 2026, después del 9,51% de enero, y lleva el incremento acumulado del año al 24,19%.
Pero quedarnos discutiendo solamente ese porcentaje sería mirar apenas una parte del problema. Hay que transformar esos porcentajes en pesos. Y después transformar esos pesos en una pregunta mucho más incómoda:
¿CUÁNTO DEL SUELDO DE UN CORDOBÉS SE LLEVA HOY EL SIMPLE HECHO DE IR A TRABAJAR?
VALORES DE REFERENCIA
Los nuevos valores muestran la dimensión del problema: Carlos Paz $6.500 por tramo; Alta Gracia $6.500; Cosquín $10.000; Río Tercero $15.000; Jesús María $15.600; Cruz del Eje $27.000; y Villa Dolores $47.300. Son números absolutos. Pero todavía falta mostrar lo que significan en la economía de una persona.
$286.000 PARA PODER IR A TRABAJAR
Pensemos en un trabajador que se traslada 22 días al mes y necesita pagar un pasaje de ida y otro de vuelta. Son 44 pasajes mensuales.
Carlos Paz: $6.500 x 44 = $286.000 mensuales.
Alta Gracia: $6.500 x 44 = $286.000 mensuales.
Cosquín: $10.000 x 44 = $440.000 mensuales
Río Tercero: $15.000 x 44 = $660.000 mensuales.
Jesús María: $15.600 x 44 = $686.400 mensuales.
Por supuesto, no todas las personas realizan 44 viajes mensuales ni todos los recorridos representan desplazamientos laborales cotidianos. Pero justamente por eso necesitamos empezar a medir el costo real de la movilidad según frecuencia, distancia e ingreso.
UN SALARIO MÍNIMO: $391.200
Desde el 1.º de octubre, el Salario Mínimo Vital y Móvil es de $391.200. Un trabajador que cobre un salario mínimo y viaje diariamente entre Carlos Paz y Córdoba necesitaría aproximadamente $286.000 por mes. Eso representa el 73,1% de todo su salario. Le quedarían apenas $105.200 para afrontar alimentación, vivienda, electricidad, gas, agua, medicamentos, vestimenta, educación y todas las demás necesidades del mes.
Desde Cosquín, el gasto teórico de 44 viajes sería de $440.000, equivalente al 112,5% del salario mínimo. Un salario mínimo completo no alcanzaría siquiera para pagar esos 44 pasajes. Desde Río Tercero, el cálculo alcanza los $660.000 mensuales, equivalentes al 168,7% de un salario mínimo. Y tomando el valor informado para Jesús María, serían $686.400, equivalentes al 175,5%.
EL BOLETO SUBIÓ 24,19% EN 2026
La Provincia puede explicar estructuras de costos, kilómetros recorridos, combustible, salarios y necesidades de las empresas. Todo eso forma parte de una discusión legítima. Pero falta una cuenta: la cuenta del usuario. El transporte interurbano ya acumula aproximadamente 24,19% de aumento durante 2026. La última actualización fue de 14,68% de una sola vez.
Y mientras se actualizan las tarifas para acompañar los costos del sistema, debemos preguntarnos: ¿quién actualiza la capacidad de pago de las familias al mismo ritmo? Porque una política tarifaria no puede analizar exclusivamente cuánto necesita recaudar un sistema. También tiene que analizar cuánto puede pagar la sociedad que lo sostiene.
NO ES SOLAMENTE EL COSTO DEL BOLETO. ES EL COSTO DE TRABAJAR.
Durante años hablamos del costo de vida. Ahora tenemos que empezar a medir también el costo de trabajar.
Porque una persona puede conseguir empleo, pero si necesita destinar el 30%, el 50%, el 70% o incluso más de sus ingresos para llegar todos los días a ese empleo, tenemos un problema económico y social. El transporte público no es un consumo suntuario. No es un lujo. Es infraestructura social: permite trabajar, estudiar, atenderse y acceder a oportunidades. Y cuando el lugar donde una persona vive determina que deba entregar una porción desproporcionada de su salario solamente para trasladarse, aparece también una profunda desigualdad territorial.
NO TODOS PUEDEN PAGAR LO MISMO
Dos personas pueden pagar exactamente el mismo boleto de $6.500. Pero ese boleto no representa el mismo esfuerzo para quien cobra $391.200 que para quien percibe $2.000.000. Por eso no alcanza con discutir únicamente cuánto vale el boleto. Hay que empezar a medir cuánto representa ese boleto sobre el ingreso de quien lo paga.
ÍNDICE DE ESFUERZO DE TRANSPORTE – IET CÓRDOBA
Propongo comenzar a trabajar sobre una herramienta sencilla y transparente:
Gasto mensual en transporte / ingreso mensual x 100.
Así podríamos saber qué porcentaje de los ingresos de una persona o familia se destina exclusivamente a movilidad.
Carlos Paz-Córdoba: $286.000 mensuales = 73,1% de un salario mínimo.
Alta Gracia-Córdoba: $286.000 = 73,1%.
Cosquín-Córdoba: $440.000 = 112,5%.
Río Tercero-Córdoba: $660.000 = 168,7%.
Estos porcentajes no dicen solamente cuánto cuesta viajar. Dicen cuánto esfuerzo económico exige hacerlo.
NO SUBSIDIAR SOLAMENTE EL BOLETO. SUBSIDIAR EL ESFUERZO.
En lugar de limitar el debate a subsidio sí o subsidio no, Córdoba debería estudiar mecanismos que contemplen ingreso, frecuencia, distancia y motivo del viaje.
Un trabajador que necesita viajar todos los días para conservar su empleo no está en la misma situación que un pasajero ocasional. Un estudiante que depende del transporte para llegar a la universidad tampoco.
Por eso podríamos empezar a pensar bajo otro principio: NO SUBSIDIAR SOLAMENTE EL BOLETO. SUBSIDIAR EL ESFUERZO.
Identificar a quienes destinan una proporción crítica de sus ingresos a movilidad y focalizar allí la asistencia. Eso es utilizar información para diseñar mejores políticas públicas.
LA POLÍTICA TIENE QUE VOLVER A MIRAR EL BOLSILLO
La crítica al Gobierno provincial no puede quedarse solamente en decir que el boleto aumentó. El problema es más profundo. Cuando las decisiones tarifarias se toman sin analizar suficientemente su incidencia sobre el ingreso
disponible de las familias, el ajuste termina trasladándose al último eslabón: el bolsillo del usuario. Y ese bolsillo ya paga alimentos, alquiler, servicios, medicamentos, impuestos y deudas. Y ahora necesita destinar cada vez más simplemente para trasladarse.
Por eso necesitamos discutir prioridades, eficiencia, costos y resultados. No alcanza con administrar cuánto necesita el sistema. También hay que gobernar pensando cuánto puede soportar una familia.
Porque una economía familiar no se mide solamente por cuánto ingresa. Se mide fundamentalmente por CUÁNTO QUEDA DESPUÉS DE PAGAR LO INDISPENSABLE.
Y cuando ir a trabajar puede llevarse $286.000, $440.000 o más por mes, ya no estamos discutiendo solamente transporte. Estamos hablando de salario real, oportunidades, desigualdad territorial y calidad de vida. Córdoba necesita empezar a medirlo. Necesita discutirlo. Y fundamentalmente necesita ofrecer soluciones.
Porque detrás de cada porcentaje hay pesos. Detrás de cada peso hay un salario. Y detrás de cada salario hay una familia tratando de llegar a fin de mes.
El problema no es solamente cuánto cuesta el boleto.
EL PROBLEMA ES CUÁNTO SUELDO SE LLEVA.

