El Intendente de Villa María, Martín Gill, es uno de los hombres de la política más buscados en la provincia de Córdoba a la hora de las definiciones electorales para el año próximo; protagonista de muchas acciones encabezando un importante número de Intendentes y Jefes Comunales cordobeses habla continuamente de la necesidad de dialogar, construir propuestas colectivas, unir y pensar en un futuro «con la agenda de la gente»; en el peronismo provincial se muestra como un hombre con amplitud, asumiéndose como referente del peronismo nacional en la provincia reclama también su origen y su militancia en el peronismo cordobés y vuelve a insistir en la necesidad del diálogo.
No es muy afecto a brindar entrevistas periodísticas todo el tiempo, sin embargo cuando lo hace deja definiciones importantes, así ocurrió este fin de semana, entrevistado por el programa Alfil TV Gill se refirió a varios temas trascendentes para la política nacional y provincial, y uno de esos temas fue el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la nación favoreciendo a la ciudad de Buenos Aires y perjudicando a la nación, claramente el Intendente de Villa María sostuvo que es «un fallo que atenta contra la visión de un federalismo y una distribución equitativa de los recursos en la Argentina; el origen de esta realidad es una decisión por Decreto del entonces Presidente Mauricio Macri de modificar la coparticipación y asignar recursos adicionales a la ciudad de Buenos Aires, el distrito más rico de América Latina, con un per cápita de país del primer mundo, la más rica del país; la decisión que tomó en ese momento el ejecutivo tiene que ver con un acto unilateral por Decreto y no por Ley, porque es el Congreso de la nación el que estipula las reglas de distribución de los recursos que se coparticipan, que no son de Buenos Aires, son los recursos que aportan cada vecino de la República Argentina» analizó Gill.
«Si se analiza el destino de los fondos que le asignó Macri a la ciudad de Buenos Aires, fueron para crear la policía de la ciudad, se puede ver que esos fondos duplican a los que percibe una provincia como la nuestra, por todo concepto, cuando claramente la provincia de Córdoba es miles de veces mayor en extensión geográfica que la ciudad de Buenos Aires; entonces estamos claramente ante un fallo totalmente injusto que atenta contra el federalismo y contra una distribución mucho más equitativa de los recursos».
«No veo bien que en un momento como este donde tenemos que garantizar una distribución equitativa en cada rincón los que más tienen reciban más recursos y los que menos tienen reciban menos recursos» completó su mirada sobre el tema.
Dijo también Martín Gill, «En lo institucional habrá que ver cuáles son los argumentos legales, estamos ante un conflicto de poderes donde la Corte Suprema de Justicia ha intervenido en acciones donde no le correspondía intervenir porque es el Congreso de la Nación, también es cierto que la Corte en un país como el nuestro es el intérprete último de las normas, por lo tanto habrá que ver cuáles son las acciones que el Poder Ejecutivo Nacional, que los gobernadores en cada una de las provincias, que mayoritariamente se han manifestado en contra de esta medida, pueden estar analizando para generar una instancia recursiva por vía judicial».
Y completó diciendo: «No me cabe duda de que este fallo refuerza la idea de una centralidad, de un país más unitario y de gran concentración de recursos».
En el ámbito nacional también el Intendente de Villa María se expresó en relación al apartamiento como candidata para las próximas elecciones anunciado por Cristina Fernández de Kirchner, Martín Gill sostuvo que en el juicio que tuvo que atravesar la Vicepresidenta no tuvo derecho a un debido proceso, destacó la decisión de la dirigente del Frente de Todos de autoexcluirse de la participación política, aún teniendo la posibilidad legal de presentarse como candidata y sostuvo que su exclusión no la sacará de la centralidad política, «es una dirigente que tiene una visión en perspectiva, por lo tanto yo sería prudente a la hora de interpretar cuáles son los escenarios que está evaluando», aseguró.
El dirigente se refirió al El Frente de Todos de Córdoba y explicó que es un sector heterogéneo conformado por dirigentes políticos, organizaciones sociales y partidos políticos con una trayectoria desde hace mucho tiempo en el campo nacional y popular, que lo conforman sectores del justicialismo, Intendentes y Jefes Comunales de distinta extracción, militantes y sectores universitarios; dijo que con todos existe un diálogo y una decisión de ser protagonistas de lo que viene, con posibilidad de tener una expresión política propia y de ponerla a consideración de los cordobeses, dijo que tiene que ser un proyecto que asuma la realidad de Córdoba. En este punto Martín Gill realizó una definición que no lo había hecho de manera tan concreta hasta ahora, «para gobernar Córdoba no podemos ser representantes de la nación en Córdoba, tenemos que tener una agenda profundamente cordobesa, una mirada hacia nuestra producción, nuestra salud, nuestra educación, la relación con los gobiernos locales, el rol de los municipios, la obra pública, las finanzas de la provincia en los próximos años2 expresó.
También relató que en el Frente de Todos de Córdoba hay conversaciones importantes, hay diálogos, «vamos a transitar tres instancias electorales: las elecciones de los gobiernos municipales donde muchos adhieren al FdT y seguramente van a tener una propuesta superadora para el próximo año; la instancia provincial, para lo que hoy hay conversaciones tendientes a que exista una propuesta electoral que represente al Frente de Todos en la provincia; y también la necesidad de ser protagonista en la construcción de lo que va a ser la instancia nacional».
En un aspecto más amplio que el Frente de Todos el Intendente de Villa María se refirió al peronismo provincial, «el gran debate es definir qué Córdoba se quiere para el futuro, estamos ante un momento bisagra, después de veinticinco años del justicialismo y sus aliados gobernando la provincia, hombres y mujeres del justicialismo reclamamos la posibilidad de generar un debate mucho mayor donde pensemos qué provincia queremos y qué rol para cada uno de los actores, que se pueda construir la unidad en la diversidad» dijo, y completó: «hoy no hay un camino que se haya profundizado en ese sentido, creo que no están agotadas todas las instancias y que va a pasar mucha agua todavía para lo que viene».
«Soy un hombre que proviene del justicialismo, cuando me intentan catalogar si estoy en un lugar o en otro como excluyente les digo que yo me formé y vengo del justicialismo, me considero justicialista, soy peronista; el peronismo a nivel nacional es la columna vertebral del Frente de Todos, y el peronismo provincial es en el cual la gran mayoría de nosotros hemos participado y hemos llegado a nuestros gobiernos municipales en Frentes electorales con el gobierno de la provincia y con los dirigentes provinciales; por eso creemos que debe haber un diálogo mucho mayor que los acuerdos de cúpula» explicó como definición política.
«Hace falta asumir una agenda que es la agenda de la gente y si el peronismo se cierra a esa posibilidad va a pagar sus consecuencias, hace falta un momento fundacional como fue la llegada de José Manuel De la Sota que fue capaz de ser disruptivo en el ámbito político provincial. Me da la sensación de que hay un miedo de hablar de política, de expresar de dónde se viene y adónde se va y expresar las diferencias que se puedan tener; sobre las diferencias se construyen consensos y es importante que el proyecto que proponemos a los cordobeses sea una construcción colectiva; y no es un reclamo puntual al gobernador ni al candidato Martín Llaryora, es a una estructura que ha ido tomando forma en los últimos años y que en nombre del pragmatismo ha ido vaciando de diálogo a la política» completó Martín Gill en un acabado análisis del peronismo de Córdoba.

