La activación en la última semana de la campaña para «romper la proscripción» de Cristina Kirchner amplificó la gravitación y centralidad de la figura de la vicepresidenta en la tironeada interna del Frente de Todos, y más aún luego de la difusión de los argumentos del fallo en su contra por la causa de la obra vial.
La ex jefa de Estado eligió este contexto de fuerte presión judicial en su contra para salir de las penumbras y marcar la cancha con una presentación pública en la Universidad Nacional de Río Negro, donde será condecorada con un doctorado honoris causa. Será a las 18:00 en la sede Atlántica de la casa de estudios, en Viedma, donde 1200 invitados, entre académicos y funcionarios, podrán seguir los avatares del discurso in situ, mientras que se espera que la militancia «banque los trapos» en el exterior del edificio.
Reaparecerá en momentos en que su relación con Alberto Fernández atraviesa, otra vez, una de sus peores fases, con inocultables discrepancias sobre la estrategia electoral, en una batalla en la cual desde un lado y el otro se tiran con todo el arsenal a mano, desde insidiosos «off te récord» hasta descalificaciones a cielo abierto.
La principal activista de la coalición gobernante se mostrará lejos de la Ciudad de Buenos Aires, en la seguridad de la Patagonia, para encabezar una conferencia que tendrá pavada de título «¿Hegemonía o consenso? Ruptura del pacto democrático en una economía bimonetaria: inflación y FMI, crisis de deuda y fragmentación política’». Es decir, una amplia paleta de temas en los que la vicepresidenta cargará las tintas.

